Viva Air apagó sus pantallas y suspendió sus operaciones, dejó a centenares de pasajeros “en el aire”, o mejor “en tierra” sin saber qué les espera. En Barranquilla, aproximadamente 180 personas pasaron la noche porque un vuelo con destino a Bogotá fue cancelado, y ellos aún se encuentran sin respuesta.

En la mañana del martes los ánimos se caldearon. Los varados  bloquearon el ingreso de pasajeros de otras aerolíneas, por lo que más de 10 policías tuvieron que intervenir para controlar a la gente airada y así permitir que los pasajeros de otras empresas no se vean afectados y puedan viajar, pero hubo enfrentamientos entre unos viajeros y otros.

«Estamos buscando a personas responsables en la situación, a personal de la aeronáutica como autoridad en este tema para darles solución a los afectados«, dijo el comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, Jorge Urquijo.