Junior llegó al Atanasio Girardot con una obligación clara: demostrar que todavía tenía argumentos para creer en un repunte que parecía cada vez más lejano.

Pero el partido pendiente de la tercera jornada terminó siendo otra escena de una historia que se repite demasiado. Errores defensivos, desconcentraciones y una reacción insuficiente volvieron a condenar al equipo barranquillero, esta vez ante Nacional, que se impuso 3-1.

La calculadora comienza a convertirse en el enemigo de Junior.

Con nueve puntos y ubicado en la casilla 16, el conjunto tiburón necesita ahora una campaña casi perfecta en el tramo final del todos contra todos: ganar siete de los nueve partidos que le quedan para alcanzar los cuadrangulares.

Y en Medellín, la noche comenzó de la peor manera.

Apenas transcurrían ocho minutos cuando Nacional encontró nuevamente una de las heridas que más ha castigado a Junior en los últimos torneos: la pelota quieta. James Rodríguez cobró un tiro de esquina, Kevin Parra la bajó y Andrés Sarmiento apareció para anticipar a Jefersson Martínez y poner el 1-0.

Junior todavía intentaba acomodarse cuando recibió el segundo golpe.

A los 16 minutos, James volvió a aparecer. Esta vez encontró a Andrés Román a espaldas de Yeison Suárez. El lateral controló y definió con potencia para dejar el marcador 2-0.

Dos errores. Dos goles. Y una montaña que Junior tendría que escalar demasiado pronto.

Sin embargo, el equipo encontró una respuesta. Teófilo Gutiérrez construyó la jugada, Castrillón continuó la acción y Guillermo Paiva apareció para anticipar a Franco Armani y descontar en el minuto 23.

El 2-1 devolvió algo de vida al visitante. Paiva incluso tuvo el empate antes del descanso, pero su remate tras una asistencia de Jermein Peña se marchó por centímetros.

La ilusión duró poco.

En el segundo tiempo, Junior tuvo un gol anulado a Teófilo por una mano previa y después llegaron Muriel y Barrios buscando cambiar el destino de un partido que, poco a poco, volvía a escaparse.

También hubo espacio para las fricciones. James Rodríguez y Teófilo Gutiérrez, antiguos compañeros en la Selección Colombia, protagonizaron un fuerte cruce verbal que elevó la temperatura de una noche marcada por la tensión.

Pero mientras Junior discutía y buscaba respuestas, Nacional encontraba espacios.

En el minuto 71, William Tesillo habilitó a Ian Poveda, quien recibió libre y terminó generando la acción que Andrés Román aprovechó para marcar nuevamente y sentenciar el 3-1.

Ahí se acabó prácticamente la resistencia.

Nacional incluso pudo ampliar la diferencia y James salió sustituido entre los aplausos de un Atanasio que disfrutaba una victoria tranquila en el tramo final.

Junior, en cambio, regresó a Barranquilla con la calculadora en la mano y cada vez menos margen de error.

Nueve puntos, puesto 16 y solo nueve partidos por delante. Siete victorias son ahora la cuenta que necesita para mantener vivo el sueño de los cuadrangulares.

El próximo capítulo será este domingo 4 de octubre, cuando visite a Bucaramanga en el estadio Américo Montanini.

Ya no hay espacio para promesas. A Junior se le están acabando los partidos y también las oportunidades.

#DistritoNoticioso #Junior #JuniorDeBarranquilla #LigaBetPlay #FutbolColombiano #Nacional #Barranquilla