A Edson David Becera, hijo del ‘Chocolatín’ Becerra, de su padre le quedó el nombre y un legado que intenta extender. «Tenía 3 años cuando lo mataron. No me queda ningún recuerdo físico de él», afirma el 9 de la Seleccion Tolima que por estos días juega en el Estadio Moderno de Barranquilla un torneo Nacional Sub-17.

Seguirle los pasos a un hombre que dejó huella en el Fútbol Colombiano, una presión de la que intenta desmarcarse.

«Tenemos juegos diferentes, somos 2 personas diferentes pero se intenta llenar de sensaciones a la gente como él lo hacía», manifestó.

Sin embargo, lo que se hereda no se hurta, y admite que heredó ciertas cosas de su padre: «La picardia, la velocidad. Él era muy bajito, yo soy muy alto, pero se entrena para tener similitudes a él».

El joven de 17 años admite que mejor manera de hacer su propio camino es con trabajo.

«Se entrena para darle buenas sensaciones a la gente que lo ve a uno. Es un orgullo llevar su apellido y tratar de hacer las cosas bien para que la gente tenga buenas expectativas».

En la selección Tolima actúa como centro delantero, en el Deportes Tolima Sub 20 lo hace como extremo, posición en la que brilló su padre.