Luis Enrique olfateó lo que iba a pasar en su mesa tras la salida de Mbappé, cuando dijo que el equipo iba a mejorar .
Como un chef, que elije sus ingredientes. El español sacó del plato al que desentonaba con su receta.
Del francés apunto que es » un jugador que se mueve por donde quiere», razón que le quita autonomía estratégica.
«Ahora voy a controlar todas las situaciones de juego. Absolutamente todas», dijo hace dos años y ha dado en el gusto del exigente paladar francés.
Hoy el Arsenal por poco le amarga la cena, pero, desde los 11 pasos saboreó el bicampeonato de la Champions , tras un reñido 1-1 .
El PSG de Luis Enrique, un equipo de autor .
Texto y off @raminews
