Una de las imágenes más emotivas que dejó la Final de la Concachampions tuvo como protagonistas a Marcelo Flores y André-Pierre Gignac. Tras el encuentro, el joven futbolista de Tigres sufrió una lesión en la rodilla que le impidió abandonar el terreno de juego por sus propios medios, por lo que el histórico delantero francés decidió ayudarlo de una manera muy especial.

Ante la imposibilidad de caminar, Gignac cargó a Flores a caballito y lo llevó hasta los vestidores para que pudiera participar posteriormente en la ceremonia de premiación junto al resto del plantel. El gesto fue captado por las cámaras y rápidamente se volvió viral en redes sociales.

La escena reflejó el liderazgo y la calidad humana del atacante francés, uno de los máximos ídolos en la historia de Tigres UANL, así como la cercanía que mantiene con los jugadores más jóvenes del equipo. También evidenció el contraste generacional dentro de la plantilla felina: por un lado, Gignac, referente y leyenda del club; por el otro, Marcelo Flores, una de las promesas del fútbol mexicano.

Más allá del resultado de la final, el momento dejó una de las postales más recordadas de la noche, mostrando que el compañerismo y la unión del grupo también forman parte de los grandes triunfos del fútbol.