Egan Bernal se coronó como campeón del Giro de Italia. El joven combinó agresividad, velocidad y riesgo en la campaña que lo llevó a este domingo a levantar al cielo del duomo de Milán el trofeo sensafine, ese que como las coronas de laurel, distingue a los emperadores de la legendaria ronda italiana.

Egan regó con sudor, sangre y lagrimas las colinas y las llanuras de la península itálica para ser digno de la corona de laurel y del desfile triunfal de este domingo que fue una dura crono de 30 kilómetros en Milano, joya de la región del Lombardía y ciudad codiciada por imperios a través de todos los tiempos que este domingo se rindió a los pies de un “César” colombiano.

El asalto de la “maglia rosa” no fue para Egan un camino de rosas, valga la redundancia. Lo que parecía un triunfo cómodo tras dos semanas en las que dominó a placer etapas como las de Campo Felice y Cortina d´Ampezzo, lo llevó a enfrentar tal como Julio César en el 55 y 54 A.C (campaña de Brittania), la arremetida en los últimos ocho días de un británico que bajo el nombre de Simon Yates intentó poner en duda su reinado, en unos “idus de marzo” en donde los puñales de los senadores se transformaron en los pedalazos del corredor del Bike Exchange.

Para Egan apareció un “Marco Antonio” que reencarnado en Daniel Martínez comandó la defensa del “César” cundinamarqués con temple, corazón y nervios de acero, en una última semana en la que el fenómeno de Zipaquirá pagó en parte los esfuerzos y exhibiciones de las dos primeras semanas cuando cabalgó el Giro a bordo de su Pinarello Dogma.

El Goro 2021 dejó en la retina de 50 millones de colombianos una inolvidable imagen que desde ya quedó grabada a fuego en la memoria deportiva e histórica del país, rivalizando incluso con la de “Lucho” Herrera bañado en sangre en Saint-Étienne. La postal de un tenaz “Dani” Martínez animando a Egan en la brutal escalada a Sega di Ala, condensó lo qué fue para el zipaquireño y su Team Ineos el Giro de Italia 2021.

Pero Bernal aprendió bien la lección de uno de sus mentores en el mundo del ciclismo de alta competencia, Chris Froome, quien lo acogió bajo su ala en el Team Sky cuando llegó como una joven promesa en 2018. Solo hay que ver al Froome de los primeros toures cuando tras un par de golpes de mano a sus rivales en las primeras semanas administraba con clase y acierto las ventajas adquiridas hasta París.

Egan y el INEOS replicaron la estrategia del keniano en un Giro donde el astro de Zipaquirá terminó la segunda semana con todos sus rivales a más de dos minutos y en la tercera administró como un veterano de mil guerras sus ganancias hasta Milano.

Este domingo un joven nacido en Zipaquirá pasó por Milán como campeón.