La práctica conjunta entre Dallas Cowboys y New Orleans Saints en Oxnard, California, terminó convertida en una auténtica batalla campal.

Lo que debía ser una jornada de preparación para la temporada terminó con múltiples enfrentamientos, golpes y jugadores lanzándose cascos por el campo. La intensidad fue aumentando hasta que varias peleas obligaron a detener momentáneamente los trabajos.

Uno de los protagonistas fue Donovan Ezeiruaku, linebacker de los Cowboys, quien volvió a verse involucrado en un altercado después de haber sido expulsado días atrás de una práctica de Dallas por lanzar un golpe a un compañero.

También Caelen Carson terminó en medio de una pelea con un jugador de New Orleans.

Pero la escena más insólita llegó cuando un jugador de los Saints derribó a un defensor de Dallas con un movimiento que parecía sacado de la lucha libre profesional: un espectacular “German suplex”. Y hay un detalle que hizo todavía más curiosa la escena: el jugador de New Orleans es el hijo de Scott Steiner, una de las leyendas de la lucha libre estadounidense.

La situación llegó a tal punto que periodistas presentes en Oxnard calificaron la práctica como completamente fuera de control y una de las más intensas que se recuerden entre equipos de la NFL.

El entrenador de Dallas, Brian Schottenheimer, había hablado recientemente con Ezeiruaku sobre la necesidad de controlar su temperamento y aseguró que tenían un plan para manejar esos momentos. El problema es que, frente a los Saints, ese plan duró poco.

Cowboys y Saints volverán a encontrarse el próximo 28 de agosto en la pretemporada.

Después de lo ocurrido en la práctica, ese partido promete tener bastante más que fútbol americano.

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