Una decisión colectiva convirtió una competencia escolar de campo traviesa en el centro de una controversia sobre la participación de atletas transgénero en el deporte femenino. Cerca de una docena de corredoras de la escuela secundaria Camas, en Washington, se negó a competir contra una atleta transgénero que había comenzado la temporada participando en el equipo masculino.


El episodio ocurrió el martes 13 de octubre, durante un encuentro entre Camas High School y Battle Ground High School. Cuando comenzó la carrera, parte de las participantes salió a correr, mientras que otras cruzaron caminando la línea de salida y se dirigieron hacia una zona arbolada cercana. Con esa decisión, renunciaron a competir en esa prueba para expresar su desacuerdo.


Una de las jóvenes que participó en la protesta fue Holly Burns. Sus padres, Kevin y Sarah Burns, contaron que inicialmente su hija tenía dudas sobre hacer algo que pudiera generar conflictos. Sin embargo, cuando sus compañeras comenzaron a conversar sobre la posibilidad de actuar juntas, Holly encontró respaldo para tomar una decisión colectiva.


“Le dijimos que hiciera lo que considerara mejor”, explicó su padre, según el medio OutKick. La familia aseguró que apoyó a la joven, independientemente de la decisión que tomara.


Los padres sostienen que la discusión va más allá de una carrera escolar. Argumentan que las atletas entrenan durante meses y que los resultados y las oportunidades competitivas tienen importancia para ellas. Por eso, consideran que las reglas de elegibilidad deben garantizar condiciones que juzgan justas para las participantes.


La controversia se relaciona con las normas deportivas del estado de Washington, que permiten la participación de atletas de acuerdo con su identidad de género. La presencia de la corredora en la categoría femenina ha generado desacuerdos entre familias y deportistas, mientras continúa el debate sobre cómo equilibrar la inclusión, la igualdad de oportunidades y la equidad competitiva.