Ollie Millroy quedó atrapado dentro de su Ferrari después de un fuerte accidente en el China GT Championship, en Shanghái. El vehículo comenzó a incendiarse y, mientras las llamas envolvían el auto, otro piloto decidió hacer algo que pudo costarle la vida: Loek Hartog frenó su Porsche, abandonó la carrera y corrió directamente hacia el Ferrari.
El neerlandés, de 23 años, tomó un extintor y se enfrentó al fuego hasta conseguir llegar al habitáculo y sacar a Millroy. Desde que abandonó su vehículo hasta completar el rescate transcurrieron aproximadamente 49 segundos. Millroy fue trasladado al hospital con seis costillas fracturadas, lesiones en la clavícula, una mano y un pulmón, pero sobrevivió.
Horas después, el británico dejó una frase que resume lo ocurrido: “Esta noche sigo vivo gracias a un hombre”. Padre de tres hijos, aseguró que algún día les contará que Hartog arriesgó su propia vida para salvarlo: “Para mis hijos, Loek será el mayor superhéroe de la historia”.
Hartog, sin embargo, rechazó el calificativo de héroe. Dijo que simplemente vio a un piloto en peligro y actuó.
Por 49 segundos, la competencia dejó de importar. No hubo posiciones, equipos ni rivales. Solo un hombre atrapado entre las llamas y otro que decidió correr hacia ellas.
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