En el fútbol, Argentina e Inglaterra protagonizan una de las rivalidades más cargadas de historia y simbolismo. Cada enfrentamiento entre ambas selecciones trasciende lo deportivo por el contexto que dejó la Guerra de las Malvinas de 1982, aunque es importante distinguir que el conflicto bélico y el deporte pertenecen a ámbitos diferentes. En la cancha, sin embargo, la Albiceleste volvió a imponerse en un partido de máxima exigencia.
La semifinal del Mundial 2026 sumó un nuevo capítulo a esa historia. Inglaterra estuvo cerca de romper la racha después de adelantarse en el marcador con un gol de Anthony Gordon, pero no logró sostener la ventaja. Argentina reaccionó en el tramo final con tantos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, este último tras una asistencia de Lionel Messi, para imponerse 2-1 y clasificar a la gran final.
Para los ingleses, el desenlace tuvo un sabor especialmente amargo. Durante buena parte del encuentro controlaron el desarrollo del juego, defendieron con orden y parecían encaminados a disputar el título. Sin embargo, dos acciones en los minutos finales echaron por tierra el trabajo realizado durante más de 80 minutos.
La derrota también prolonga una tendencia que pesa sobre Inglaterra cuando enfrenta a Argentina en instancias decisivas. La Albiceleste ganó el histórico duelo de cuartos de final en México 1986, con los recordados goles de Diego Maradona; Inglaterra se tomó revancha deportiva en los octavos de Francia 1998 al avanzar por penales tras el empate 2-2; y ahora, casi tres décadas después, Argentina vuelve a imponerse en una instancia de eliminación directa para avanzar a una nueva final mundialista.
Aunque desde ambos países se suele hablar de una «revancha por las Malvinas» en sentido simbólico cuando se enfrentan en el fútbol, el resultado deportivo no representa ni resuelve el conflicto histórico entre Argentina y el Reino Unido. Lo que sí alimenta es una rivalidad que cada Mundial vuelve a escribir un nuevo episodio.
Ahora, Inglaterra deberá cambiar rápidamente el chip para disputar el partido por el tercer lugar frente a Francia. Mientras tanto, Argentina seguirá soñando con defender el título y sumar otra estrella, después de volver a imponerse en uno de los duelos con mayor carga emocional del fútbol internacional.
