El fútbol colombiano tuvo que hacer una pausa por una razón que va mucho más allá del deporte. La DIMAYOR aplazó el partido entre Junior de Barranquilla y Deportivo Pereira, correspondiente a la cuarta fecha de la Liga BetPlay II-2026, debido a la emergencia provocada por el fuerte terremoto registrado en Colombia.
El compromiso estaba programado para disputarse en el estadio Romelio Martínez, pero la situación que atraviesa el país llevó a las autoridades del fútbol colombiano a modificar la programación de la jornada. Pereira, además, se encuentra entre las zonas afectadas por el movimiento sísmico, por lo que la decisión también representa un gesto de solidaridad con el club, sus jugadores, cuerpo técnico y familias.
Por ahora, Junior y Pereira deberán esperar para conocer la nueva fecha del encuentro, que quedó aplazado hasta nueva programación. La decisión altera además la planificación de ambos equipos en una Liga que apenas comienza a tomar ritmo.
Así quedó la programación de la Liga BetPlay
La DIMAYOR también modificó el calendario de los demás partidos que estaban previstos para estos días. Inicialmente, los encuentros programados para el lunes fueron trasladados al martes 11 de agosto, mientras que los que estaban previstos para el martes pasaron al miércoles 12.
Sin embargo, la situación terminó generando nuevos ajustes en la programación del fútbol profesional colombiano, en medio de las medidas adoptadas tras la emergencia nacional.
El aplazamiento de Junior-Pereira se suma además a otros compromisos del fútbol colombiano que han tenido que ser modificados. La emergencia incluso llevó a la CONMEBOL a suspender el partido entre Independiente Santa Fe y River Plate, correspondiente a la Copa Sudamericana, que estaba previsto en Bogotá.
Para Junior, la pausa llega en un momento en el que el equipo busca mantener el protagonismo después de conquistar recientemente el título de Liga y afrontar un nuevo semestre con la obligación de volver a pelear por los primeros lugares.
Pero esta vez el resultado, los puntos y la tabla pasan a un segundo plano.
Ante una emergencia nacional, el fútbol puede esperar
