El ex jugador del Real Madrid, Gareth Bale, vivió un momento inolvidable fuera de las canchas… pero con la misma emoción de siempre.

El galés consiguió su primer hole-in-one jugando golf, una de sus grandes pasiones tras el retiro. Y como no podía ser de otra forma, su reacción fue pura adrenalina: lo celebró como si acabara de marcar un gol en una final.

Saltos, gritos y euforia total para un logro que, aunque lejos del fútbol, refleja su espíritu competitivo intacto.

Porque hay emociones que no cambian… solo de escenario