En el municipio de Riosucio, en el centro de Colombia, se desveló un perturbador misterio con el hallazgo de 46 cuerpos no identificados en el cementerio El Carmen. Según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), se presume que estos restos mortales pertenecen a indígenas emberá chamí del resguardo de San Lorenzo.

El Grupo de Apoyo Técnico Forense de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP informó que los cuerpos están ahora en manos del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que se encargará de llevar a cabo las labores de identificación.

Carlos Antonio Murillo, subdirector de Servicios Forenses de Medicina Legal, indicó que en el Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres (Sirdec) solo hay registros de 39 muestras biológicas tomadas a familiares de personas desaparecidas en Riosucio y tres en Supía, municipios cercanos al resguardo de San Lorenzo en el departamento de Caldas. Esta región ha sido testigo de al menos 200 desapariciones durante el conflicto armado.

Ante esta situación, la JEP instó a Medicina Legal y a la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) a desarrollar una estrategia de toma de muestras biológicas en lugares apartados de Colombia, especialmente en territorios étnicos, en un plazo de cuatro meses.
Dado que solo se han identificado cuatro de los 46 cuerpos exhumados, la JEP considera crucial avanzar en la toma de muestras biológicas para realizar los cotejos de ADN. En respuesta a esta solicitud, la JEP ordenó a las alcaldías de Riosucio y Supía brindar apoyo a la UBPD y a Medicina Legal en la implementación de dicha estrategia.

Según la Unidad, en Colombia hay al menos 103,839 personas dadas por desaparecidas, siendo más de 89,000 las que aún no han sido encontradas.