El canciller Álvaro Leyva ha presentado su renuncia al cargo de ministro de Relaciones Exteriores este miércoles, en respuesta a la suspensión de tres meses impuesta por su presunta implicación en el escándalo relacionado con la anulación de la licitación para expedir pasaportes en Colombia.

La noticia llega tras una serie de investigaciones iniciadas por la Procuraduría, que también ha señalado al secretario general de la Cancillería, José Antonio Salazar.

El caso se remonta a septiembre pasado, cuando la Procuraduría abrió una investigación sobre las irregularidades en la mencionada anulación de la licitación. Según las denuncias, la decisión se basó en la falta de competencia, dado que durante los últimos 17 años, la firma Thomas Greg & Sons había monopolizado la producción de pasaportes y etiquetas de visado en Colombia.

Esto llevó a la suspensión del contrato con la empresa, que aún tenía tres años de vigencia.La situación se agravó cuando, tras no llegar a un acuerdo de conciliación con el Gobierno, Thomas Greg & Sons anunció en diciembre pasado una demanda millonaria contra el Estado colombiano. Este movimiento desató una mayor atención sobre el caso y aumentó la presión sobre las autoridades involucradas.

La procuradora general de la Nación, Margarita Cabello, también ha estado bajo escrutinio por su presunta participación en el manejo de este asunto. En enero, anunció su propia suspensión por tres meses, en medio de acusaciones de haber infringido normativas al declarar desierto el proceso y decretar una urgencia manifiesta sin justificación aparente.La renuncia del canciller Leyva marca un nuevo capítulo en este escándalo que ha sacudido el ámbito diplomático y administrativo del país.

Se espera que su salida del cargo facilite el curso de las investigaciones en curso y arroje luz sobre las presuntas irregularidades que rodean la expedición de pasaportes en Colombia.