El del padre de Luis Díaz en La Guajira el pasado 28 de octubre por el ELN, no fue el único secuestro en la historia de Colombia a familiares de jugadores de la Selección Colombia. Hace 30 años, la delincuencia común secuestró al hijo del ‘Chonto’ Herrera.

Pocos días después del histórico ‘5-0’ ante Argentina, el hijo del lateral de Atlético Nacional, fue secuestrado, el menor de entonces 3 años permaneció 24 horas cautivo.

El secuestro ocurrió cuando el niño era trasladado en un carro por su conductor, William Darío Quiroga Hurtado. Los secuestradores interceptaron el vehículo en el barrio Buenos Aires de Medellín y se llevaron al niño.

La Unidad Antiextorsión y Secuestro (Unase) de la Policía Nacional asumió la investigación del caso. Tras varias horas de seguimiento de la Unase, debido al asedio de los agentes, los secuestradores soltaron al niño en una iglesia.

El secuestro del niño también puso de manifiesto la violencia que se vivía en Colombia en la década de 1990. El país estaba en medio de un conflicto armado entre guerrillas, paramilitares y el Estado.

El secuestro del hijo del ‘Chonto’, como ahora lo hace el de Luis Díaz, fue un hecho que conmovió a Colombia.

En aquel momento se confirmó que fue un secuestro con fines extorsivos, perpetrado por delincuencia común. El de ahora fue ejecutado por un grupo terrorista con fines “políticos”.