La masacre en la que fallecieron 3 del Clan Vega Daza en Villa Campestre en Puerto Colombia, fue planeada al detalle.

Los autores alquilaron una bodega continua al lugar del crimen, con el fin de, con días de anticipación, realizar seguimiento a las víctimas.

Horas antes del crimen quitaron el techo de este lugar de acopio con el fin de entrar  al conjunto residencial North Frontier y llegar hasta la casa 4, lugar donde perpetraron el acto, que fue llevado a cabo por personal entrenado.

La policía informó que cuatro hombres con  fusiles prendieron fuego y asesinaron al comerciante conocido como ‘Kike Vega’  y sus dos hijos.

Tras el hecho, los pistoleros huyeron del lugar en un camioneta Renault Duster.