La controversia generada por el presunto uso de la camiseta de la Selección Colombia en el marco de la campaña presidencial de Iván Cepeda tuvo un nuevo capítulo la noche del lunes 1 de junio en Bogotá.

Tras el partido amistoso disputado por el combinado nacional frente a Costa Rica, un grupo de manifestantes salió a las calles para expresar su respaldo al candidato del Pacto Histórico. En medio de las movilizaciones, se registró un incidente que involucró al bus de la Selección Colombia.

De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, varios manifestantes habrían retenido momentáneamente el vehículo que transportaba a la delegación nacional, impidiendo su avance. Las mismas imágenes muestran a algunas personas pegando afiches con propaganda política en el exterior del bus.

La situación provocó reacciones inmediatas desde distintos sectores políticos. El candidato presidencial Abelardo De la Espriella cuestionó lo ocurrido y aseguró que seguidores de Cepeda utilizaron un símbolo representativo del deporte colombiano para realizar actividades de carácter político.

“Lo que le hicieron a la Selección es lo que quieren hacerle a toda Colombia: bloquearla y vandalizarla”, afirmó De la Espriella a través de un pronunciamiento público.

En un comunicado divulgado por su campaña, el dirigente sostuvo además que simpatizantes del candidato del Pacto Histórico “interceptaron, acorralaron y vandalizaron el bus de la Selección Colombia” cuando este se dirigía al estadio El Campín para el compromiso de despedida del equipo nacional.

Hasta el momento, desde la campaña de Iván Cepeda no se había conocido un pronunciamiento oficial sobre las acusaciones. Entretanto, el episodio ha generado un intenso debate en redes sociales acerca de los límites entre la actividad política y el uso de símbolos que representan a todos los colombianos.