Junior de Barranquilla consiguió un triunfo de peso en la capital al vencer 2-1 a Millonarios en el estadio El Campín, en una noche donde el Tiburón mostró carácter, eficacia y memoria competitiva. El equipo rojiblanco rompió una racha adversa en Bogotá y se llevó tres puntos que valen más que la tabla.

El marcador lo abrió Junior con un gol que le dio tranquilidad y confianza desde el primer tiempo, manejando los tiempos del partido y obligando a Millonarios a correr detrás de la pelota. En el complemento, el equipo barranquillero volvió a golpear con contundencia y amplió la ventaja, dejando el estadio en silencio.

Millonarios reaccionó y encontró el descuento por intermedio de Rodrigo Contreras, quien aprovechó una jugada ofensiva para vencer al arquero y meter a los locales de nuevo en el partido. A partir de ahí, el cierre fue tenso, con Junior defendiendo la ventaja con orden y sacrificio.

El pitazo final confirmó una victoria que pesa en lo anímico y en lo futbolístico. Junior ganó en Bogotá, ganó respeto y dejó claro que este equipo sabe competir cuando el escenario aprieta.