La victoria conseguida este jueves ante Sudáfrica no solo significó un comienzo ideal para México en la gran cita internacional de selecciones. También permitió añadir un nuevo capítulo a una historia que pocos países pueden presumir.
El combinado mexicano ha sido uno de los protagonistas más habituales de los encuentros de apertura a lo largo de la historia. De hecho, el Tri posee una relación especial con los estrenos del torneo, participando en algunos de los momentos más emblemáticos desde la primera edición.
Todo comenzó en 1930, cuando México disputó el primer partido de la historia del certamen internacional de selecciones frente a Francia en Montevideo. Aunque cayó 4-1, aquel encuentro quedó grabado para siempre en los libros del fútbol. Además, el francés André Maschinot se convirtió en el primer jugador en marcar un doblete en la competición.
Entre 1950 y 1962, México estableció una marca difícil de igualar al disputar cuatro partidos inaugurales consecutivos. En ese período abrió la competición frente a Brasil en 1950, Francia en 1954, Suecia en 1958 y nuevamente Brasil en 1962, una secuencia que sigue siendo récord.
Años después, el Estadio Azteca volvió a convertirse en escenario de un momento histórico cuando México inauguró la edición de 1970 con un empate sin goles frente a la Unión Soviética. Aquella tarde marcó el inicio de uno de los torneos más recordados de todos los tiempos.
La siguiente gran aparición llegó en 2010, en Johannesburgo. Frente al anfitrión Sudáfrica, el Tri igualó 1-1 gracias a un gol histórico de Rafael Márquez, que silenció por momentos a un estadio repleto de aficionados locales.
Y ahora, en 2026, llegó finalmente la recompensa que tanto se había resistido. En el Estadio Azteca, México derrotó 2-0 a Sudáfrica con anotaciones de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, consiguiendo su primera victoria en un encuentro de apertura después de décadas de intentos.
Foto: Seleccion mexicana de futbol @miseleccionmx
