En un escandaloso caso de fraude, más de 50 personas fueron víctimas de una estafa perpetrada por la Escuela de Conducción del Norte, la cual estaba suspendida por la Superintendencia de Transporte, pero continuó recibiendo alumnos.

Estos estudiantes pagaron por cursos de formación vial, solo para descubrir que la sede ha sido clausurada y no recibirán sus certificados ni licencias.

La Superintendencia de Transporte emitió la suspensión tras descubrir irregularidades en el proceso de formación ofrecido por la escuela.

A pesar de la medida, la institución siguió aceptando matrículas, dejando a decenas de personas en la incertidumbre y perjudicándolas económicamente.

Las autoridades están investigando a los responsables de esta estafa masiva y se espera que se tomen medidas legales para garantizar la compensación a las víctimas afectadas por este flagrante acto de engaño y malversación.