“Hoy los jefes de ese paramilitarismo vivo quieren hablar la historia. Yo digo que hablen. Y aquí es donde la historia de Córdoba se puede encontrar. Hablen sobre la verdad, obviamente, que aparezca la verdad, que aparezca”.

Así, en estos términos, el presidente Gustavo Petro invitó a Salvatore Mancuso y demás voceros de los grupos paramilitares para que revelen la verdad, pero con el objetivo de reconciliarnos.

El mandatario se refirió al tema en el encuentro Acciones por la Paz, la Seguridad y la Vida, celebrado en el polideportivo municipal de Tierralta en el marco de la jornada del Gobierno con el Pueblo que cumple esta semana en 10 municipios del sur de la región Caribe, a propósito de una entrevista que concedió Mancuso a medios de comunicación en la que admitió que planeó un atentado en su contra.

“Debí haber sido rebelde dentro del M-19, que decía que al Cauca, que a las (zonas) andinas, y quedarme aquí. Quizás, hubiera muerto. Quizás, Mancuso me hubiera matado, como dijo ayer. Pero, quizás, no hubiera dejado desatar esa violencia entre ganaderos, criollos y campesinos. Quizás, la historia hubiera sido diferente”, indicó.

Manifestó, tras hacer un recuento histórico para explicar la violencia desatada en el país luego de la promulgación de la Constitución de 1991, que, aunque “el paramilitarismo ya no está aquí, sus voceros hoy quieren decir la verdad. Sectores del Estado y de la sociedad no quieren que hablen, porque se conoce esta historia con todos sus detalles”.

El mandatario señaló que “la respuesta de la oligarquía a la Constitución del 91 fue llenar el país de sangre”, con el objetivo de concentrar la riqueza y no perderla y que, en ese contexto el paramilitarismo actuó como “el sicariato de la oligarquía colombiana” y que “(Salvatore) Mancuso era el gran sicario adorado de la oligarquía colombiana que dominaba el Estado” en ese momento.

“Ahora nos toca a nosotros escoger. Nosotros no podemos decidir sobre el pasado. Y por eso quiero invitar a Mancuso aquí. No a vengarme ni vengarnos”, expresó Petro.