El ciclista italiano Filippo Zana sufrió una dura caída durante la etapa 11 de la competencia y encendió las alarmas dentro del pelotón y entre los aficionados.
El corredor del equipo Soudal Quick-Step logró terminar la jornada pese al golpe, pero las imágenes posteriores fueron impactantes. Apenas cruzó la línea de meta, el italiano mostró visibles señales de dolor y tuvo que recibir atención médica inmediata antes de ser retirado en ambulancia.
Aunque inicialmente no se revelaron detalles oficiales sobre la gravedad de las lesiones, las escenas generaron enorme preocupación debido al estado físico en el que terminó Zana tras completar la etapa.
La caída ocurrió en medio de un día particularmente complicado y nervioso dentro del Giro, marcado por alta velocidad, tensión en el pelotón y varias incidencias sobre el asfalto.
Zana, considerado uno de los ciclistas italianos más talentosos del pelotón actual, venía intentando mantenerse competitivo en la clasificación general y ayudar estratégicamente a su equipo en la montaña.
Horas después del incidente, aficionados y corredores comenzaron a enviar mensajes de apoyo al italiano en redes sociales, esperando que las consecuencias del accidente no sean graves y que pueda recuperarse pronto.
