La selección de Argentina volvió a escribir un capítulo inolvidable en su rica historia mundialista. Cuando parecía que Inglaterra tenía el boleto asegurado para disputar el título, la Albiceleste apeló a su carácter, su experiencia y al liderazgo de Lionel Messi para remontar el marcador y sellar una victoria 2-1 que la instala, una vez más, en la gran final del Mundial 2026.

El conjunto dirigido por Lionel Scaloni sufrió durante gran parte del compromiso ante una Inglaterra que golpeó primero con un tanto de Anthony Gordon. Los ingleses administraban la ventaja y lograban contener los ataques sudamericanos, alimentando la ilusión de volver a disputar una final después de seis décadas.

Sin embargo, Argentina nunca dejó de creer. A pocos minutos del final apareció Enzo Fernández para igualar el encuentro y cambiar por completo el rumbo de la semifinal. El empate revitalizó a los campeones del mundo, que fueron por la victoria mientras Inglaterra intentaba resistir el vendaval albiceleste.

En el tiempo de reposición llegó el momento decisivo. Lionel Messi, una vez más protagonista en el escenario más importante del fútbol, filtró un pase preciso para Lautaro Martínez, quien definió con categoría para desatar la locura de miles de hinchas argentinos presentes en el estadio.

Con 39 años, Messi volvió a demostrar que su influencia sigue siendo determinante. Más allá de los goles o las asistencias, el capitán condujo al equipo en los momentos de mayor presión y lideró una remontada que ya ocupa un lugar especial entre las grandes gestas de la selección argentina.

Ahora, la Albiceleste buscará defender el título conquistado cuatro años atrás y sumar una nueva estrella a su escudo. Del otro lado estará España, que espera un duelo de alto nivel entre dos selecciones que han mostrado el fútbol más sólido del campeonato.

Argentina quedó a un solo paso de seguir ampliando su legado. La generación liderada por Messi tendrá una nueva oportunidad para hacer historia y cerrar una era dorada con otro título mundial.