Un gesto poco habitual marcó el encuentro entre el FC Nantes y el Le Havre AC, cuando el arquero de los “Canarios”, Anthony Lopes, simuló una molestia física con el objetivo de generar una pausa que permitiera a cinco compañeros romper su ayuno del Ramadán.
El episodio ocurrió en pleno desarrollo del compromiso por la liga francesa. Cuando el reloj marcaba el momento exacto del atardecer —hora en la que los musulmanes pueden ingerir alimentos tras la jornada de ayuno—, Lopes se dejó caer sobre el césped alegando una aparente dolencia. El cuerpo médico ingresó al campo y el árbitro detuvo las acciones.
Durante esos minutos, varios futbolistas aprovecharon la interrupción para hidratarse y consumir rápidamente dátiles o bebidas energéticas, cumpliendo así con el rito religioso del Ramadán, el mes sagrado del islam que implica ayuno desde el amanecer hasta la puesta del sol.
La escena no pasó desapercibida para las cámaras ni para los aficionados en el estadio, quienes reaccionaron con aplausos al entender la intención del guardameta. Aunque la pausa fue breve, permitió que los jugadores retomaran el partido en mejores condiciones físicas, considerando el desgaste que implica competir al máximo nivel sin ingerir líquidos durante el día.
En el fútbol europeo se han vuelto cada vez más comunes este tipo de gestos de compañerismo durante el Ramadán, especialmente en ligas con alta presencia de futbolistas musulmanes. La acción de Lopes fue interpretada como una muestra de liderazgo y solidaridad dentro del plantel del Nantes.
Más allá del resultado deportivo, el momento dejó una imagen de respeto cultural en el terreno de juego y abrió nuevamente el debate sobre la adaptación de las competiciones a la diversidad religiosa de los jugadores.
#Nantes#LeHavre#Ramadán#FútbolFrancés
Enlace del video
