Lewis Hamilton cambió por unos minutos el volante de su Ferrari por una pelota de fútbol y se robó las miradas en el paddock de Interlagos. El siete veces campeón del mundo comenzó a dominar el balón, se animó con algunos toques de fantasía y hasta intentó una chilena que estuvo muy cerca de salir perfecta. ¡Puro espectáculo!
Y no es casualidad. El británico ha contado que el fútbol forma parte de su vida desde pequeño. Comenzó a seguirlo a los cinco años, siempre elegía a Brasil cuando jugaba videojuegos y hasta llegó a soñar con convertirse en futbolista. También es conocido su vínculo con el Arsenal y su amistad con figuras como Neymar.
La escena llega en una semana muy especial: Hamilton disputará este domingo el Gran Premio de São Paulo, en Interlagos, y alcanzará las 400 carreras en la Fórmula 1. A sus 41 años, el piloto de Ferrari regresa a un país que lo adoptó como uno de los suyos: allí conquistó su primer campeonato mundial en 2008, es ciudadano honorario desde 2022 y suma tres victorias en el Gran Premio de Brasil.
Brasil le recuerda a Ayrton Senna, su gran ídolo; el fútbol le despierta recuerdos de infancia y su afición por la pelota. Esta vez no hubo motores rugiendo ni cronómetros: bastó un balón para que Hamilton demostrara que también disfruta del juego fuera de las pistas.
¡Siete títulos mundiales, 400 grandes premios y todavía encuentra tiempo para hacer magia con la pelota!
Enlace del video