Lo que debía ser una jornada más de fútbol terminó con una imagen lamentable en Itagüí. Daniel Torres, jugador de Santa Fe y exfutbolista del Independiente Medellín, tuvo que abandonar el terreno de juego con el rostro ensangrentado después de recibir un objeto lanzado desde la tribuna.

Torres había sido sustituido y caminaba hacia el banco cuando recibió el impacto de una moneda en el rostro. El golpe le provocó una herida y obligó al árbitro a detener momentáneamente el partido mientras el mediocampista recibía atención médica.

El contexto hace todavía más llamativa la escena: Torres tuvo dos etapas con el Medellín y fue capitán y referente del equipo. Esta vez regresó como rival con Santa Fe y terminó siendo víctima de una agresión desde las mismas tribunas que alguna vez lo ovacionaron.

Santa Fe terminó ganando 1-0 con un gol de Víctor Moreno al minuto 87, pero el resultado quedó en segundo plano frente a una escena que vuelve a poner sobre la mesa el problema de la violencia en los estadios del fútbol colombiano.

Una moneda, una herida y una pregunta que sigue sin respuesta: ¿hasta cuándo se seguirá confundiendo pasión con violencia?