Cuando Ozzie Albies habla de su “por qué”, habla de su padre.
Su papá, Osgarry Albies, falleció de un ataque cardíaco en 2013, cuando Ozzie todavía era muy joven. Antes de partir, le dejó una enseñanza que el segunda base de los Braves lleva consigo hasta hoy: nunca rendirse.
Durante el Players Weekend, Albies vuelve a llevar esa historia consigo a través de la cadena que perteneció a su padre, un recuerdo que representa mucho más que una joya: es el vínculo con quien le enseñó a seguir adelante.
Y mientras honra su memoria, Ozzie también continúa siendo una pieza importante de unos Braves que han estado peleando en lo más alto de la División Este de la Liga Nacional. En 2026, registra 109 hits, 18 jonrones, 60 carreras impulsadas y promedio de .260. Además, ya suma 175 cuadrangulares y 642 impulsadas en su carrera.
Albies sabe lo que significa levantarse. Lo hizo después de perder a su padre y lo ha hecho también dentro del béisbol, donde ha sido parte de seis equipos de Atlanta que ganaron la División Este de la Liga Nacional.
Por eso, cada vez que pisa el terreno hay algo más que números.
Está la memoria de su padre.
Y una promesa que todavía cumple: nunca rendirse.
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