La diligencia de desalojo no se cumplió. Los poseedores del terreno, ubicado al comienzo de la vía de La Prosperidad, aledaño al corregimiento de La Playa, lo impidieron, aduciendo con documentación en mano, que ellos son los verdaderos dueños de este espacio,  más de 6500 metros.

«Estas tierras han pasado de generación en generación. Bisabuelos, abuelos, padres, desde 1905, han cuidado este terreno, y durante todo ese tiempo, hemos luchado contra quienes se quieren apoderar de algo que nunca ha sido de ellos» manifestó Milton García, propietario.

Los ánimos comenzaron a encenderse cuando los poseedores comenzaron a denunciar que uno de los abogados de la empresa Caro y Hurtado, la que aduce también ser dueña del predio, el doctor José Ureña, los había amenazado de muerte por pelear estos terrenos.

«Hago público que si algo me ocurre, si algo pasa con mi vida, culpo al doctor Ureña, que se ha encargado de amedrentarnos desde el comienzo con este litigio. A mí y a los demás propietarios» puntualizó Ever Castro, abogado de los poseedores.

Sobre el tema, el abogado Ureña manifestó que «en ningún momento había amenazado a nadie. Todo lo contrario. He tenido, inclusive, que tomar mis propias medidas de seguridad porque yo si he recibido amenazas por este caso».

Al final, y después de 45 minutos de discusión, Alberto Torres, inspector del corregimiento de La Playa, suspendió la diligencia de desalojo por no tener las garantías necesarias en el proceso.