Junior ha conquistado 12 títulos de Liga en su historia, pero hay un escenario que ocupa un lugar especial en su memoria colectiva: el estadio Atanasio Girardot. Ninguna otra cancha ha presenciado tantas celebraciones rojiblancas como la casa del fútbol antioqueño, donde el equipo barranquillero acaba de sumar su cuarta consagración liguera.
La estrella obtenida este lunes frente a Atlético Nacional reafirmó una relación tan curiosa como exitosa entre el club del Caribe y el principal escenario deportivo de Medellín. Allí, Junior ha vivido algunas de las noches más dramáticas, emocionantes y memorables de su historia.
2004: el milagro de Ribonetto
La primera vuelta olímpica rojiblanca en el Atanasio llegó en una final que todavía permanece entre las más increíbles del fútbol colombiano. Junior había ganado 3-0 en Barranquilla y parecía tener asegurado el título. Sin embargo, Atlético Nacional protagonizó una remontada histórica y llegó a ponerse 5-1 arriba cuando faltaban apenas dos minutos.
Cuando el campeonato parecía escaparse, apareció Walter Ribonetto para aprovechar un rebote y marcar el 5-2 que llevó la serie a los penales. Allí, el arquero Luis Fernández pasó de villano a héroe al detener un cobro decisivo, antes de que Martín Arzuaga anotara el penal que entregó la quinta estrella al equipo dirigido por Miguel Ángel “Zurdo” López.
2018: una ventaja que resistió
Catorce años después, Junior volvió a festejar en Medellín. El equipo de Julio Comesaña había construido una sólida ventaja al vencer 4-1 al Independiente Medellín en Barranquilla.
En la vuelta, el DIM intentó reaccionar con dos goles de Leonardo Castro, pero Yony González marcó un tanto vital que enfrió la remontada. Aunque Germán Cano anotó después para el local, el global favoreció a Junior, que conquistó su octava estrella en medio de una temporada inolvidable.
2023: el gol salvador de Vladimir Hernández
Otra vez el rival fue Independiente Medellín. Junior llegaba con ventaja de 3-2 tras el partido de ida, pero en el Atanasio el panorama se complicó cuando Joaquín Varela y Edwuin Cetré pusieron el 2-0 para los antioqueños.
Cuando el título parecía inclinarse hacia el local, Vladimir Hernández apareció en el minuto 90 con una volea memorable que silenció el estadio y llevó la definición a los penales. Allí brilló Santiago Mele, que atajó un cobro clave para abrir el camino hacia la décima estrella.
2026: el bicampeonato ante Nacional
La historia volvió a escribirse en Medellín. Esta vez la víctima fue Atlético Nacional. Junior había golpeado con autoridad en Barranquilla, imponiéndose 3-0 gracias a un doblete de Luis Fernando Muriel y otro tanto de Brayan Castrillón.
En la vuelta sufrió más de la cuenta, cayó 1-0 por un gol de Edwin Cardona y soportó la presión verdolaga durante buena parte de la noche. Sin embargo, el equipo de Alfredo Arias defendió la ventaja con orden y carácter para levantar una nueva copa.
Con esta consagración, el Atanasio Girardot se consolidó como el estadio donde más veces Junior ha sido campeón de Liga: cuatro títulos que abarcan más de dos décadas y que convierten a Medellín en una especie de segunda casa para las celebraciones rojiblancas.
Paradójicamente, el equipo de Barranquilla ha encontrado más coronaciones lejos del Metropolitano que en su propio hogar. De sus 12 estrellas, 10 han sido conquistadas como visitante, una muestra de que, cuando se trata de finales, el Tiburón suele sentirse cómodo navegando en aguas ajenas.
