Los Bravos de Atlanta deleitaron a sus fanáticos durante la serie inaugural ante Kansas.
Aparecieron con un pitcheo dictatorial de Cris Sale, quien durante 6 entradas permitió tres imparables y concedió tres bases por bolas, ponchó a 6, para blanquear a los Reales de Kansas 6 carreras por 0 .
Los Bravos exhibieron poder , sembraron 3 vuelacercas : Ozzie Albies en la primera entrada; Drake Baldwin, el novato del Año en la Nacional, en la tercera y Michael Harris II, en la cuarta, remató al abridor de los Reales Cole Ragans, con un vuela cerca de 2 carreras.
Al trabajo consistente del abridor y el bateo sólido, se une una defensa impecable. Fabricaron dos doble plays, los que, posteriormente fueron adornados con acciones defensivas vistosas de Ronald Acuña en el jardín derecho con una volada sensacional. Olsen en primera y Riley en tercera evitaron dos imparables que hubieran recortado la pizarra.
Por ahora, Sale despejó las dudas que se extendían sobre la parte alta de la rotación de Atlanta. Los fanáticos esperan el desarrollo de la semana de apertura para establecer unas expectativas contundentes, y que la novena retorne a postemporada
Para el segundo partido, ganaron de forma dramática, con un grand slam de Dominic Smith cambió la historia en Atlanta
Cuando el reloj del béisbol parecía sentenciar una noche amarga, los Bravos de Atlanta encontraron en el último suspiro la fórmula para convertir la frustración en euforia. En el Truist Park, el sábado 26 de marzo, Atlanta firmó una remontada inolvidable al vencer 6-2 a los Kansas City Royals, gracias a un batazo que ya forma parte del imaginario reciente del equipo.
Durante ocho entradas, el panorama fue oscuro para los locales. El pitcheo de Kansas City dominó con autoridad, limitando cada intento ofensivo de los Bravos. La visita, paciente y efectiva, construyó una ventaja de 2-0 que parecía suficiente para silenciar el estadio. La ofensiva de Atlanta lucía desconectada, sin respuestas claras ante el control rival, mientras las oportunidades se desvanecían inning tras inning.
Pero el béisbol siempre guarda un giro inesperado.
En la novena entrada, el guion cambió por completo. Los Bravos comenzaron a hilvanar una reacción con determinación: un imparable, un boleto, otro contacto… y de pronto, las bases estaban llenas. El ambiente se transformó. De la tensión contenida a la expectativa total. Cada lanzamiento se vivía como el último.
Fue entonces cuando apareció Dominic Smith. Con un swing sólido y sin titubeos, conectó un batazo monumental que voló por encima de la cerca, desatando una explosión de júbilo. Grand slam. Juego terminado. La remontada se consumaba de forma dramática, dejando tendidos a los Royals en el terreno.
En ese inning decisivo también aportaron nombres como Ozzie Albies y Matt Olson, quienes ayudaron a construir el escenario perfecto para el desenlace heroico.
Así, Atlanta no solo ganó un juego, sino que envió un mensaje claro en este inicio de temporada: este equipo no se rinde. Porque cuando parece que todo está perdido, basta un swing para cambiar la historia.
En el tercer juego, el domingo, cayeron 4 por 1. La acción en casa contunúa hoy, cuando inicia serie de 3 juegos ante los Atléticos de Okland
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