Fuerzas estadounidenses confiscaron un nuevo buque petrolero presuntamente vinculado al transporte de crudo venezolano en el mar Caribe, en una operación que marca el sexto decomiso de este tipo en las últimas semanas, según informaron autoridades de Estados Unidos.
De acuerdo con el Comando Sur, la embarcación fue interceptada durante un operativo conjunto en el que participaron unidades de la Marina, la Guardia Costera y agencias federales, bajo coordinación del Departamento de Seguridad Nacional. El abordaje se realizó sin que se reportaran heridos ni enfrentamientos, y la tripulación fue puesta bajo custodia para los procedimientos correspondientes.
Las autoridades estadounidenses señalaron que el petrolero estaría involucrado en el traslado de petróleo venezolano en violación de las sanciones económicas impuestas por Washington contra el gobierno de Nicolás Maduro. Según la versión oficial, el buque había navegado por aguas venezolanas y continuó su ruta en el Caribe pese a estar vinculado a una red de transporte considerada ilegal por Estados Unidos.
Este decomiso se suma a otros cinco realizados desde finales de 2025, como parte de una estrategia reforzada para impedir la exportación de crudo venezolano que, según Washington, se hace al margen de las sanciones internacionales. Funcionarios del Comando Sur indicaron que estas operaciones buscan “hacer cumplir la ley y proteger la seguridad regional”, además de presionar económicamente al régimen venezolano.
Desde el gobierno estadounidense se ha reiterado que las incautaciones se realizan conforme al derecho internacional y a las leyes federales, y que forman parte de una campaña más amplia para frenar el financiamiento de actividades consideradas ilícitas. Asimismo, se indicó que los buques interceptados quedan sujetos a procesos judiciales en tribunales de Estados Unidos.
Por su parte, el gobierno de Venezuela ha rechazado en ocasiones anteriores estas acciones, calificándolas como actos de “piratería” .
