Desde la inmensidad del espacio, la Tierra volvió a regalar una escena difícil de olvidar. Un astronauta de la Estación Espacial Internacional captó una aurora boreal que envolvió al planeta en una danza de luces verdes, púrpuras y rojizas, delineando su curvatura como si se tratara de un escenario sacado de una película de ciencia ficción.

La imagen muestra ríos luminosos fluyendo sobre la atmósfera terrestre, un fenómeno que ocurre cuando partículas cargadas provenientes del Sol chocan con gases como el oxígeno y el nitrógeno. El resultado es un resplandor hipnótico que, visto desde la superficie, ya resulta impactante, pero que desde el espacio adquiere una dimensión completamente distinta y casi irreal.

Para los tripulantes de la EEI, acostumbrados a observar amaneceres y atardeceres constantes, la aurora boreal sigue siendo uno de los espectáculos más sobrecogedores. Desde su perspectiva privilegiada, la Tierra parece viva, reaccionando al pulso solar en silencio, iluminando la oscuridad del cosmos con destellos de color.

La captura se viralizó rápidamente en redes sociales, donde usuarios destacaron la belleza del fenómeno y la fragilidad del planeta frente a la inmensidad del universo. Una postal fugaz, pero poderosa, que recuerda que incluso vista desde miles de kilómetros de distancia, la Tierra sigue siendo un lugar extraordinario.

Enlace del video

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