Rampla Juniors de Uruguay y Los Teros de Córdoba protagonizaron graves incidentes durante la Copa Fortaleza Guaraní, disputada en Buenos Aires. La pelea estalló después de la definición por penales y continuó fuera de la cancha.

Lo que debía ser una celebración del deporte y la inclusión terminó empañado por escenas de violencia. La final de la Copa Fortaleza Guaraní de fútbol de amputados, disputada el sábado 24 de octubre, terminó en un enfrentamiento entre integrantes de Rampla Juniors y Los Teros de Córdoba.

Tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario, el título se definió desde el punto penal. El conjunto argentino se quedó con el campeonato, pero la celebración quedó marcada por los disturbios que se desencadenaron después de que un jugador uruguayo fallara su lanzamiento.

Según las imágenes difundidas y la denuncia de Rampla Juniors, el futbolista fue agredido cuando estaba en el suelo. Su arquero intervino para defenderlo y también recibió un golpe con una muleta. La confrontación incluyó empujones, golpes y agresiones que se extendieron fuera del campo.

La tensión ya se había manifestado durante el encuentro, cuando una infracción provocó una discusión que terminó con la expulsión de los capitanes de ambos equipos.

### La respuesta de Rampla Juniors

Tras lo sucedido, el club uruguayo publicó un comunicado en el que rechazó los hechos y recordó el esfuerzo realizado para participar en el torneo, financiado con meses de rifas y búsqueda de apoyo económico.

La institución pidió que lo ocurrido sea evaluado con seriedad y que se adopten medidas para evitar que se repita.

El episodio generó indignación porque una competencia que busca promover la inclusión, el compañerismo y la superación personal terminó marcada por la violencia.

El fútbol debe ser un espacio de respeto, sin importar la categoría ni las condiciones de sus deportistas.