La Selección de fútbol de Francia no necesitó demasiado para desnudar las falencias de la Selección de fútbol de Colombia y vencerla 3-1 en el amistoso disputado en el FedExField, un partido que terminó dejando más interrogantes que optimismo en el equipo cafetero.

Colombia llegó al duelo con la intención de medirse ante una potencia mundial, pero el examen terminó siendo incómodo. Francia impuso ritmo, presión y claridad desde el inicio, mientras el conjunto dirigido por Néstor Lorenzo lució desordenado en defensa, impreciso en la mitad de la cancha y con pocas ideas en ataque.

El primer golpe llegó al minuto 29. El joven atacante Désiré Doué encontró espacio en el área y sacó un remate que terminó en el fondo de la red tras un desvío defensivo. Más allá de la fortuna del rebote, la jugada reflejó la fragilidad del bloque colombiano, que volvió a quedar mal parado ante la presión rival.

Lejos de reaccionar, Colombia siguió mostrando dificultades para controlar el balón. Antes del descanso apareció Marcus Thuram con un cabezazo preciso que amplió el marcador y confirmó el dominio europeo.

En la segunda mitad, el panorama no cambió. Francia siguió manejando el partido con tranquilidad y volvió a golpear al minuto 56 cuando Doué firmó su doblete tras una jugada colectiva que volvió a dejar en evidencia las fallas defensivas cafeteras.

Con el 3-0 en el marcador, Colombia apenas pudo maquillar el resultado. El descuento llegó al minuto 77 por intermedio de Jaminton Campaz, quien aprovechó un espacio para marcar el único gol del equipo sudamericano.

El tanto sirvió poco más que para decorar el marcador. En términos futbolísticos, la noche dejó una conclusión incómoda: ante rivales de primer nivel, Colombia aún luce lejos de competir con solidez.

El amistoso debía servir para medir fuerzas y ajustar detalles, pero terminó siendo un recordatorio de que todavía hay mucho por corregir si el equipo quiere aspirar a algo más en el escenario internacional.

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